Personal statements

This story of the Brown Beads

As I look back to my childhood seventy years ago in an Anglican vicarage, there is no doubt in my mind that I was as conscious of Our Lady as I was of her Son for as long as I can remember. In the dining room there were at least three large reproductions of the Madonna. In the drawing room there was a small revolving bookcase and on top of it were some objects of piety. What interested me most was a circlet of irregularly shaped brown beads strung on wire and terminated by a small metal crucifix.
English

Revenir à Fatima

Fatima est un lieu touchant, un de ces lieux d’où il est difficile de partir. Et les Portugais le savent bien, lorsqu’ils chantent leur Adeus à celle qu’ils appellent la « Reine du Portugal ». La statue de Notre-Dame, portée en procession, s’éloigne et les mouchoirs blancs s’agitent. Nombreux sont dans la foule ceux qui pleurent, comme s’ils n’allaient jamais plus la revoir.

French

Un paseo por el parque con la Virgen María

Como bien es sabido, el Rosario es la oración mariana por excelencia. Un lugar ideal para rezarlo son los parques de nuestros pueblos y ciudades. En ellos, junto a nuestra Madre, podemos disfrutar de un agradable paseo mientras meditamos algunos episodios de la vida de Jesús.

Permítanme que les hable de Andrés. Se trata de un buen hombre que está a punto de jubilarse. Tiene cinco hijos y, por ahora, seis nietos. Trabaja en una oficina situada en el casco antiguo de la ciudad. Él vive un poco a las afueras, no muy lejos.

Spanish

Claves espirituales del rezo del Rosario

Sabemos que el Rosario ha sido –y aún sigue siendo– la oración mariana más extendida. Por desgracia, está cayendo en desuso sobre todo entre la gente joven, pues resulta –aparentemente– anticuada y aburrida. Sin embargo, cuando uno vence estos prejuicios y se anima a rezarlo a diario, descubre gratamente que esta oración alberga una gran riqueza espiritual: por eso es la oración mariana por excelencia.
Spanish

Santa María, Madre de Dios… la segunda parte del avemaría

Santa María, Madre de Dios…” se añadió al avemaría muy posteriormente; quizá fue hacia fines del siglo XIV. Sin embargo, la invocación separada era ya conocida desde muchos siglos. La tradición fija su origen, como exclamación popular, el año 431, durante el Concilio Ecuménico de Éfeso, en el cual se definió el dogma de Una sola Persona en Cristo: La Persona del Hijo de Dios; a ella se atribuye las acciones, pasiones, cualidades, etc. de las dos naturalezas en Cristo, la divina y la humana.
Spanish

Dios te salve, María... la primera parte del avemaría

Dios te salve.- A imitación del Angel Gabriel, saludamos a la Virgen; le expresamos nuestra felicitación. ¡Alégrate Virgen María! Ella misma lo manifiesta en el “Magníficat”: glorifica al Señor; “Se alegra mi espíritu en Dios, mi Salvador”. Tiene derecho a que los ángeles la saluden y que también nosotros, sus esclavos e hijos felices, la saludemos.
Spanish

Hours and the Rosary

Now, according to my history professors, this is how it would work in many Medieval villages in Europe. The monks or nuns at the monasteries would toll the bell, telling their communities that was time for Office. The community would gather in the choir, and some lay people would gather in the main nave at various times of the day.

The religious who knew how to read would take the lead on chanting the psalms. Those who did not would recite other prayers along with the laity.

English

I reached a milestone in my Rosary

Lines written by Mathew Arnold in Kensington Gardens

I reached a milestone in my Rosary-journey when I arrived at San Clemente, the Irish Dominican College in Rome. Because I came upon an the old precious book entitled, Le Triple Rosaire , by Pere Bernard, OP of Toulouse. My hope is that one day a younger Dominican might come upon this work in some Library of ancient works and would profit by it to do a Master’s degree in Rosary research.

English

The Rosary saved our lives!

A teacher in the USA tells how a salesman who needed her signature called to the school. When he produced his pen, she noticed that a Rosary beads had got caught onto the pen’s clip and came out as well. “You must be a Catholic,” she remarked.

“Not really,” he said, “but a lot of us owe our lives to Our Lady, and I promised Her I would always keep my Rosary with me and say it every day.”

English

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