Folleto mensual de oración - Nº 330 - Marzo 2009

Nuestro tema en este mes de Marzo: Misterio de la crucifixión. “El hizo la paz por la sangre de la cruz”.

Tema del año 2008-2009: “Podéis ir en paz

“Crear paz”

Cristo ha hecho la paz por la sangre de su cruz de manera única y definitiva. Por eso, desde el primer viernes santo, las guerras se han multiplicado y la guerra se ha extendido hasta llegar a ser mundial.
¿Podemos decir hoy que Cristo ha creado la paz?
San Agustín nos da la clave de la respuesta: “ Dios nos ha creado sin nosotros, no nos salva sin nosotros ”.
Cristo ha hecho la paz para que nosotros podamos hacerla, para que lleguemos a ser artesanos de paz.
Hacer la paz con nosotros mismos, con los otros, con Dios. Cada uno encontrará su camino de pacificación interior. Pero así está bien: hacer la paz consigo mismo, aceptarse tal como uno es, como hijo amado por Dios, hermano o hermana de Cristo Jesús, amigo del Dios que el Evangelio nos revela.
Hacer la paz consigo mismo con la oración, la esperanza y la fe, para ser en la caridad artesano de paz para el mundo.
Sin fatigarse. Dar poco a poco la vida para pacificar un mundo que es violento porque se separa de Dios.
Ser por la fe portadores de Cristo porque El ha hecho la paz por la sangre de su cruz, porque El ha traído la victoria sobre el mal y la muerte.
Porque ha resucitado, vive con nosotros hasta el fin del mundo.

Hno. Gilles DANROC, capellán internacional

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R- Responsable o el que acoge en su casa o anima la oración.
1- 1er lector 2- 2º lector 3- Cantor T- Todos juntos

ORACIÓN EN COMUN

R. Vayamos a lo esencial: Fijemos nuestra mirada en Jesús para reconocer en El al salvador del mundo. ¿Pero cómo mirar la cruz de Cristo?
1. Hemos sido bautizados en la muerte de Cristo para resucitar con El.
2. Vivimos una vida nueva donde el amor es más fuerte que la misma muerte porque estamos marcados con el signo de la cruz.
3+T. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Oración al Espíritu Santo

1. Señor Dios, envía tu Espíritu, el Espíritu de Cristo resucitado para que podamos contemplar al Salvador del mundo muerto y resucitado por nosotros.
3+T. Canto al Espíritu Santo
Oh, Señor, envía tu Espíritu…” (u otro canto apropiado)
2. Espíritu de amor, haznos ver a Jesús, yendo hasta el fin de su misión. El nos ha dado su vida para que el amor sea vencedor de la muerte.
3+T. Canto al Espíritu Santo
Oh, Señor, envía tu Espíritu…” (u otro canto apropiado)
1. Espíritu de luz, ven con nosotros cuando llega la prueba de la noche, del sufrimiento y de la muerte, para esperar la aurora de la resurrección.
3+T. Canto al Espíritu Santo...

Invocación a María

R María, ven con nosotros cuando contemplemos la cruz de Jesús tu Hijo. Estás de pié junto a la cruz, presente y fuerte ante El para ser su testigo hasta el final.
3+T. Canto a la Virgen
Santa María del camino (“Mientras recorres la vida”)

a) Aunque te digan algunos que nada puede cambiar
lucha por un mundo nuevo, lucha por la verdad.
1. Estás de pie para recoger las últimas palabras de Cristo. Desde la cruz te llama para hacerte nuestra madre y para que la recibamos en nuestra casa. (Jn. 19, 26-27)
2. María, estás en tu casa cuando estás en la nuestra. Danos la paz que Jesús crucificado te ha dado para que seas madre de todos los creyentes.
3+T. Canto a la Virgen
Santa María del camino (“Mientras recorres la vida”)

b) Si por el mundo los hombres sin conocerse van
no niegues nunca tu mano al que contigo está.
1. Si María, canta con nosotros, pues la cruz de tu Hijo no ha traído la muerte sino la vida. Canta con nosotros, María, pues El ha hecho la paz con la sangre de la cruz.
3+T. Canto a la Virgen
Santa María del camino (“Mientras recorres la vida”)

c) Aunque parezcan tus pasos inútil caminar
tu vas haciendo caminos, otros los seguirán.

Escuchamos la palabra de Dios

(Carta de S. Pablo a los Efesios, 2, 13-22)

R. Preparémonos a oír, escuchar, entender y acoger en nuestras vidas una palabra dura, difícil, pero esencial para recibir la paz de Cristo y vivir de ella.
1. Hermanos, ahora gracias a Cristo Jesús, y en virtud de su sangre, los que en un tiempo estabais lejos estáis cerca.
El es nuestra paz, el que de dos hizo uno, derribando con su cuerpo el muro divisorio, la hostilidad; anulando la ley con sus preceptos y cláusulas creando así en su persona de dos, una sola y nueva humanidad, haciendo las paces. Por medio de la cruz, dando muerte en su persona a la hostilidad, reconcilió a los dos con Dios, haciéndolos un solo cuerpo.
2. Vino y anunció la paz a vosotros, los lejanos, la paz a los cercanos. Ambos con el mismo Espíritu y por medio de El, tenemos acceso al Padre. De modo que ya nos sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los consagrados y de la familia de Dios; edificados sobre el cimiento de los Apóstoles, con Cristo Jesús como piedra angular.
Por Él todo el edificio bien trabado crece hasta ser templo consagrado al Señor, por él vosotros entráis con los otros en la construcción para ser morada espiritual de Dios.
R. Tras un silencio podemos compartir lo que la Palabra nos dice.

Reflexión acerca del misterio

R. Abramos ahora los ojos de nuestra inteligencia y de nuestra fe para descubrir cómo Jesús es nuestra paz; cómo ha hecho la paz derramando su sangre en la cruz.
2. Dios escogió el pueblo de Israel para hacer con él una alianza, para que sea un modelo de vida según la ley dada a Moisés. Este pueblo tenía la misión de dar a conocer a la humanidad que Dios es amor.
3. Esta alianza no es pues un privilegio. Es una misión para dar a conocer al mundo entero a Dios que viene a salvar a la humanidad del pecado, de la violencia y de la muerte.
R. Cuando se cumplieron los tiempos de una larga preparación por la ley y los profetas, Dios se nos reveló haciéndose uno de nosotros, Jesús, nuestro hermano y nuestro salvador.
1. En su carne y en su vida humana recibida de María, acerca a Dios y al hombre.
2. Jesucristo es verdadero Dios y hombre. Cantemos su gloria.
3+T Canto relacionado con el misterio:
“No adoréis a nadie, a nadie más que a El…”

1. “Dios se ha hecho hombre para que el hombre se haga Dios” dicen los Padres de la Iglesia. Jesús nos invita a la gloria, cura a los enfermos, hace de nosotros artesanos de paz.
2. Pero los poderosos, los jefes del Templo, y las autoridades romanas eliminarán a Jesús, a quien seguían las multitudes.
1. A pesar de la amenaza de muerte, a pesar del fracaso aparente de su misión, Jesús recurre a su Padre. En Getsemaní Jesús es el justo que sufre anunciado por Isaías.
R. Abandonado, va hasta el límite del amor por nosotros, el sufrimiento no le repliega sobre sí mismo y abre los brazos en la cruz para acoger al buen ladrón, para acogernos.
3+T Canto relacionado con el misterio:
“No adoréis a nadie, a nadie más que a El…”

R. Jesús asesinado no reclama venganza. Nos muestra hasta dónde debe llegar el amor de Dios para ir a la raíz del mal donde el hombre mata al hombre.
2. Mientras la humanidad seguía un camino de odio, de venganza, de guerra, Jesús detiene, “enjaula” la violencia de los hombres para abrir este camino de paz.
3. Paso hacia la Resurrección y la vida según el Evangelio, Jesús elige estar con los que pasan por este camino.
2. La cruz manifiesta que Jesús, el Verbo hecho carne, es el hombre nuevo, vencedor de la violencia y del odio.
1. Es la buena noticia de la paz propuesta a los que quieren poner en práctica el mandamiento nuevo: “Amaos los unos a los otros” que resume la ley de Moisés.
R. Aquí tenemos la última maravilla cumplida por Jesús. El Padre le hace Señor y Cristo en la Resurrección. Cantemos su victoria.
3+T Canto relacionado con el misterio:
“No adoréis a nadie, a nadie más que a El…”

Reflexión para nuestra vida

R. La cruz de Cristo pone en evidencia el mal actuando en el mundo donde el hombre destruye al hombre. Cristo nos libra del mal y el Evangelio abre un camino de amor.
1. Abramos los ojos ante nuestra vida. ¿No hay también en ella violencia, rencor, deseo de venganza, de eliminar todo lo que nos estorba?
2. ¿Por qué los hombres escogen primero las soluciones violentas para resolver los conflictos? ¿Por qué las películas de violencia atraen a los jóvenes y menos jóvenes?
1. No tratemos de ocultarlo. El mal actúa también en nuestras vidas. ¿Cuántos muros de la vergüenza nos encierran? A veces, espontáneamente pensamos “¡Ay si eso pudiera desaparecer!”
R. Pensemos un momento en estas cuestiones.
2. El odio es un muro que impide amarnos los unos a los otros y nos encierra en nosotros mismos, en nuestros bienes, en nuestro poder. La vida es apresada. Cristo nos libera y nos da la paz.
3. Es lo que decimos en el Padre nuestro: Perdona nuestras ofensas, como nosotros perdonamos, guárdanos de las tentaciones de venganza, líbranos del encadenamiento del mal y de la violencia.
3+T. Canto: “Un mandamiento nuevo…”
1. El mal, para los que creen en Cristo, es el pecado, el alejamiento, el rechazo de Dios, del amor de Dios.
2. Pero gracias a la victoria de Cristo en la cruz y a la luz de la resurrección, el pecado no nos encierra en nuestro egoísmo. Podemos recibir el perdón de Dios que nos da la paz. Luego compartir esta paz perdonándonos.
3+T. Canto: “Un mandamiento nuevo…”
3. Jesús ha eliminado el odio, el muro que separa. ¿Cómo vivir hoy siguiendo su huella? ¿No necesitamos acercarnos a los extranjeros, a los otros, los pobres que tenemos a nuestro alrededor?
R. ¿Sabremos acogerlos en nuestro Equipo y dar un testimonio de escucha y caridad?
Tomémonos un tiempo de reflexión y compartamos.
2. La voz de Cristo abre nuestra mirada, nuestro corazón y nuestra oración a todas las latitudes del mundo; un mundo a menudo desconocido donde Jesús nos pide destruir a nuestro alrededor los muros que nos separan.
3+T. Canto: “Un mandamiento nuevo…”

Oración de alabanza e intercesión

1. Señor Jesús, gracias al Espíritu de vida, nos permites contemplar tu muerte en la cruz como el paso a una nueva vida.
2. En la cruz pediste el perdón del Padre para los que te asesinaban.
R. Te pedimos que el perdón de Dios nos libre del mal y nos de la paz.
3. Para que sus ojos se abran y sean rechazados el odio y la violencia, para amar como Jesús, incluso a nuestros enemigos, cantamos esta victoria.
3+T. Levantamos nuestras manos para cantar: “Padre nuestro…”
R. María, al lado de la cruz, estás de pié. Estás ahora con nosotros para que recibamos la paz.
1. Te decimos juntos: Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús, “que nos da la paz por la sangre de la cruz.
T. Santa María, Madre de Dios…
1. María, ven a rezar con nosotros a tu Hijo Jesús, pues es el salvador del mundo. Le presentamos a todos los hombres marcados por el dolor, el odio, la violencia y faltos de amor. Que seamos para ellos artesanos de paz que hagamos caer todos los muros que separan a los hombres.
2. Completemos entre todos la decena poniendo nuestra intención de paz y diciendo el Ave María con la cláusula “…que nos da la paz por la sangre de su cruz”.

Envío a la misión

R. Nuestro Equipo del Rosario no se puede encerrar en sí mismo cuando la cruz de Cristo le pide abrirse a los confines del mundo.
1. Que el Salvador del mundo nos de su paz para que podamos compartirla con nuestros prójimos, nuestros vecinos, estrechando lazos de amistad y compartir.
2. Que abramos nuestros corazones hasta los confines del mundo y cada día nuestra oración de ánimo a todos los que en todas partes construyen la paz.
3+T: Canto final (a elección del Equipo)

Hermano Gilles Danroc, dominico.
Capellán internacional de los Equipos del Rosario

Intención de oración de Marzo

Para que los obispos, los sacerdotes, las personas consagradas y los fieles laicos de la Iglesia Católica de la República Popular de China se empleen a fondo en ser signo e instrumento de unidad, de comunión y de paz. (Benedicto XVI)

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