Folleto mensual de oración - Nº 321 - Mayo 2008

Nuestro tema en este mes de Mayo: Llamada a la conversión

Tema del año 2007-2008: “Hoy tengo que quedarme en tu casa” (Lc. 19, 5b)

Mayo, mes de las celebraciones.

El mes de Mayo no faltan celebraciones. La fiesta de la Ascensión, Pentecostés, hijos y nietos harán su primera comunión. Otros serán bautizados, se confirmarán o contraerán matrimonio.
Mes de celebraciones también para los Equipos que se reunirán en asambleas y consejos nacionales o diocesanos.
Día tras día María nos visitará y nos conducirá hasta la última celebración d la Visitación.
¿Sabremos acoger a María en nuestra casa, como a una madre y abrirle el corazón con plena confianza?

Marie-France Seillier,
Coordinadora Internacional

El tema del mes de Mayo

1. Como una música compás a compás, serena, apaciguadora, alegre, algunas palabras llegan a vosotros, os seducen, se instalan en vuestro corazón y allí quedan. A veces resuenan allí y su eco ilumina vuestros ojos, ensancha vuestros brazos o acelera vuestros pasos.
2. Pero algunas de estas palabras son aún más asombrosas: su origen, autor, contenido, nos pueden sorprender, incluso su extensión. Los consejos dados nos pueden animar o hacerlos deseables, incluso si no llegamos a practicarlos enseguida. La Biblia sabe dirigirnos esta Palabra de parte del Señor. Jesús habla, naturalmente, un lenguaje divino; a través de la Iglesia el Evangelio nos la ofrece. Y San Pablo sabe también transmitirla con vigor , profundidad y ternura; así escribe a los Romanos, a los Colosenses, etc.
3. San Pablo, como los Hechos de los Apóstoles, e incluso las cartas de San Pedro y Santiago, desarrolla los aspectos concretos de la vida realizada con el Espíritu del Señor. Así, tal palabra puede inhabitar en nosotros, como la del Evangelio: “Hoy tengo que quedarme en tu casa”.
4. Este encuentro fue también una fuente de inspiración para la vida de este hombre en su pueblo y en su comunidad. ¿No es igualmente una referencia que guía nuestro Equipo o a aquellos que comparten nuestra oración? El impacto de este encuentro no es solamente personal: afecta a nuestro entorno. Este nos envía a la misión: invitemos a nuestros amigos. Pues Dios nos asocia a su obra por su gracia: nos hace misioneros. ¿No lo vivimos como la Virgen vivió la Visitación?

Hno. Hugues-François Rovarino O.P. (Capellán Nacional, Francia)

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R- Responsable o el que acoge en su casa o anima la oración.
1- 1er lector 2- 2º lector 3- Cantor T- Todos juntos

ORACIÓN EN COMUN

Llamada a la conversión

R. En esta casa, este mes de María, el Señor Jesús ha dicho a cada uno: “Hoy tengo que quedarme en tu casa y quiero permanecer allí”.
1. El 31 de Mayo, fiesta de la Visitación, corona un mes que ha comenzado con la Ascensión del Señor y muy señalado por la fiesta de Pentecostés.
R. El azar del calendario nos regala la dicha de contemplar la acción continua del Espíritu Santo en esta aproximación a un misterio gozoso y unos misterios gloriosos.
2. En la caridad fraterna, acerquémonos al Señor con cantos de júbilo.
T. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Oración al Espíritu Santo

R. Ven, Espíritu Santo, Espíritu del Padre. Danos un corazón capaz de escuchar, acoger, amar y seguir a Jesús.
3+T. Canto al Espíritu Santo
1. Ven, Espíritu de Consejo y Fortaleza. Haznos dóciles a tus inspiraciones y ayúdanos a hacer lo que Jesús espera de nosotros.
3+T. Canto al Espíritu Santo

Invocación a María

R. Invoquemos a la Virgen María cantando:
3+T. (Ave María cantada)

Escuchamos la palabra de Dios

(De la Carta de San Pablo a los Colosenes, 3, 12-17)

R. Antes de escuchar juntos la Palabra de Dios, hagamos un momento de silencio. No es una palabra humana, es verdaderamente Dios quien habla. ¡Silencio!
1. Para que esta palabra habite en nosotros con toda su riqueza, leamos lentamente.
T. Como elegidos de Dios, consagrados y predilectos, revestíos de ternura entrañable, de agrado, humildad, sencillez, tolerancia; conllevaos mutuamente y perdonaos cuando uno tenga queja contra otro; el Señor os ha perdonado, haced vosotros lo mismo. Y, por encima, ceñíos el amor mutuo, que es el cinturón perfecto. Interiormente la paz de Cristo tenga la última palabra; a esta paz os han llamado como miembros de un mismo cuerpo.
R. Hacemos un breve silencio.
T. Sed también agradecidos. El mensaje de Cristo habite en vosotros en toda su riqueza: enseñaos y aconsejaos unos a otros lo mejor que sepáis; con agradecimiento cantad a Dios de corazón salmos, himnos y cánticos inspirados; y cualquier actividad vuestra, de palabra o de obra, hacedla en honor del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de El.
R. Releamos en silencio esta Palabra de Dios.

Reflexión acerca del misterio

R. La ciudad de Colosas está en el centro de la actual Turquía. Pablo jamás estuvo allí. Parece ser que fue uno de sus discípulos, Epafras, quien llegó allí y fundó una comunidad cristiana.
1. No se sabe muy bien qué movió a Pablo a escribir a estos cristianos. Por el contenido de la carta sabemos que Pablo está en la cárcel y que ha recibido malas noticias: la fe cristiana está en peligro…
2. Pablo se dirige a unos recién bautizados, elegidos por Dios y muy queridos. Son sus fieles que han recibido una llamada a la conversión.
3. Pablo les da consejos sobre su comportamiento y sobre el culto a dar a Dios con la alabanza, la enseñanza, la exhortación y el canto.
R. El apóstol no es desconocedor de las dificultades de la fe. Según lo que conocemos a través de sus cartas, y de forma especial por su conversión, las cosas no estaban fáciles para vivir el día a día. Echa mano de su experiencia para pedir lo que hay que hacer.
3+T. Entonamos el canto: “¡Gloria, gloria, aleluya! (3 veces)
En nombre del Señor.
Cuando sientas que tu hermano necesita de tu amor
No le cierres las entrañas ni el calor del corazón.
Busca pronto en tu recuerdo la palabra del Señor:
“Mi ley es el amor”.
R. “Revestíos”, dice San Pablo. Hay que ponerse encima como un vestido: ternura, bondad, humildad, dulzura, paciencia. Esto no se adquiere de forma automática. Cada uno lo debe adquirir por sí mismo, con la gracia del Espíritu de Pentecostés.
1. Para Pablo el centro del mundo y de la historia es Jesucristo, cabeza del cuerpo de la Iglesia. Cuando habla a los cristianos de su vida concreta, les invita a contemplar a Cristo e imitarle.
2. Como El, hay que tolerarse, perdonar y obrar. La lista de las virtudes cristianas se corona con la cita del amor.
3. Este amor sin límite es la perfección del “revestirse” de los cristianos. Con la paz les une entre sí y les hace reconocer que todo viene de Dios, “todo es gracia”
R. Benedicto XVI lo explica: “La fe en la misericordia y la bondad de Dios es un don que cambia la vida de quien lo recibe… consiste en el conocimiento de Dios, el descubrimiento de su corazón de Padre bueno y misericordioso…” (Enc. Sobre la esperanza 2007)
1. La Iglesia es cuerpo de Cristo, hecha de miembros solidarios: conocemos bien esta imagen de San Pablo.
2. San Agustín la comenta: “Dios no habría podido dar a los hombres un don más grande que su Verbo, su Palabra por la que ha creado todas las cosas. El la hizo su jefe, es decir, su cabeza, y de ellos ha hecho sus miembros…nos ha hecho este regalo…para que sea el único salvador de su cuerpo, nuestro señor Jesucristo, que al mismo tiempo intercede por nosotros, reza en nosotros y es rezado por nosotros.”
R. Releamos en silencio esta enseñanza de un doctor de la Iglesia.
3+T. Entonamos el canto: “¡Gloria, gloria, aleluya! (3 veces)
En nombre del Señor.
Cuando sientas que tu hermano necesita de tu amor
No le cierres las entrañas ni el calor del corazón.
Busca pronto en tu recuerdo la palabra del Señor:
“Mi ley es el amor”.
R. Leer la Palabra, impregnarse, ayudarse para entenderla y ponerla en práctica con sabiduría es un arte de vivir conforme a la ley de Dios y a la experiencia humana.
1. El canto es una respuesta de la criatura al amor del Creador, en particular para adorar y agradecer los dones recibidos.
2. El libro de los Salmos forma parte de las escrituras canónicas inspiradas reconocidas por la religión judía. Desde el Vaticano II una vuelta a la oración basada en los salmos, los himnos y los cantos de alabanza es evidente.
1. Tenemos un elemento en la oración de la Iglesia, llamado la Liturgia de las Horas, u “Oración del Tiempo Presente”; esta oración antes llamada breviario, establece un ritmo en la jornada propuesto a todos.
3+T. Entonamos el canto: “¡Gloria, gloria, aleluya! (3 veces)
En nombre del Señor.
Cuando sientas que tu hermano necesita de tu amor
No le cierres las entrañas ni el calor del corazón.
Busca pronto en tu recuerdo la palabra del Señor:
“Mi ley es el amor”.

Reflexión para nuestra vida

1. Como un “saber vivir en común” de los cristianos, la carta a los Colosenses está siempre de actualidad.
R. Para “enseñarnos unos a otros” podremos compartir nuestras reflexiones.
2. ¿Es fácil revestirse de misericordia, amistad, humildad, dulzura, paciencia, como un elegido de Dios y un bien amado? ¿Puede ser esto tan simple como abrocharse un botón del abrigo o ponerse el sombrero?
3. En la vida cotidiana no es raro ser molestado, importunado, incluso por un mínimo detalle que hemos notado en el otro. ¡El o ella pueden llegar a resultarnos insoportables! ¿Qué puede ayudarnos a aceptar al otro a pesar de sus deficiencias y defectos?
R. San Pablo invita a los cristianos a experimentar el amor para fundar entre ellos una verdadera unidad. ¿Nuestras familias, escuelas, parroquias, asociaciones son signos del amor de Dios? ¿Cómo vivimos el perdón? ¿Quién lo propone?
3+T. Canto “Un mandamiento nuevo nos dio el Señor…”
1. En cada bautismo Dios repite: “Tu eres mi hijo amado”. ¿Tenemos conciencia de la suerte de ser hijos de Dios y de que el mejor regalo que podemos hacer a alguien es ayudarle a descubrir que es amado por Dios? Esto es una responsabilidad de cada bautizado, no sólo de los catequistas.
2. La fraternidad es un terreno amplio. Hemos sido elegidos por el Señor para servir en su presencia y formar en El un solo cuerpo.
3. Poner nuestras cualidades al servicio de todos requiere confianza, humildad y esfuerzo. Hay que estar disponible a la voluntad de Dios a pesar de los obstáculos y los imprevistos.
R. Algunos saben cómo enseñar, hablar, dar ánimos en las dificultades. Otros tienen el don de cantar, celebrar a Dios y a Cristo con música.
1. Cuando celebramos los acontecimientos en la Iglesia: bautismos, bodas, entierros, reuniones de formación, oración en familia… no sólo leemos la Palabra, rezamos, predicamos: cantamos. ¿No hace la música más vivas nuestras celebraciones?
3+T. Canto: “Alabaré, alabaré,
alabaré, alabaré,
alabaré a mi Señor” (u otro apropiado)

R. ¿Nos hemos dado cuenta de cómo los salmos y los cantos conciernen a todos los aspectos de la vida de la Iglesia, del mundo y del ser personal?
1. Dios nos invita a estar con El: “¡Ama en lugar de ser prisionero del rencor, déjate liberar, y canta tu libertad!”
R. En la Misa el prefacio empieza con estas palabras: “Es justo y necesario glorificarte y darte gracias, Señor…”
2. Ofreciendo por Jesús nuestra acción de gracias, Eucaristía, a Dios Padre, como el agua se mezcla con el vino, pidamos estar siempre unidos a la divinidad de quien ha tomado nuestra humanidad.
3+T. Canto: “Alabaré, alabaré,
alabaré, alabaré,
alabaré a mi Señor” (u otro apropiado)

Oración de alabanza e intercesión

R. Señor Jesús, llena nuestros corazones con tu gracia para que nuestros pensamientos y acciones reflejen nuestro deseo de imitar tu ejemplo de amor.
1. Gracias, Señor, por el amor fraterno que nos une. Concédenos saber acoger a aquel o aquella que tu nos vas a enviar a sentarse a nuestra “Silla del prójimo”.
2. Gracias, Señor, por todos los perdones que nos has dado. Haznos pacientes en cada situación y capaces de perdonar a quienes podrían ofendernos o ponernos en dificultades.
3. Contigo, Señor, rezamos o cantamos: “Padre nuestro, que estás en el cielo…”
R. Confiemos a la Virgen María, nuestra Madre, a todos aquellos que nos han transmitido el mensaje de amor de su Hijo.
T. “Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús, que nos reúne en el amor y la paz.
T. Santa María, Madre de Dios…
3. Confiemos a la Virgen María a los artistas, músicos, composi-tores, poetas, a todos los que han puesto su talento al servicio de Dios y de la Iglesia y nos ayudan a rezar.
T. “Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús, que nos reúne en el amor y la paz.
T. Santa María, Madre de Dios…
R. Cada miembro del Equipo puede proponer una intención para la oración. Será seguida de un Ave María con la cláusula: “que nos une en el amor y la paz”.

Envío a la misión

R. En Jesús vemos la humanidad que Dios encarna. El Bautismo ha hecho de nosotros hijos del Padre, hijos en el Hijo, animados con la vida divina, enviados a nuestros hermanos con la fuerza del Espíritu.
1. En Jesús vemos que todo hombre es amado por Dios. Como respuesta, Dios espera su amor.
2. Jesús nos envía ahora como testigos de la dicha y de la esperanza que da la certeza de este amor.
3+T: Canto: “Nos envías por el mundo
A anunciar la Buena Nueva (bis).
Mil antorchas encendidas
y una nueva primavera (bis).

Francine Gauche (Diócesis de Nantes - Francia)

Intención de oración de Mayo

Para que la Virgen María, estrella de la evangelización y reina de los Apóstoles, guíe a los misioneros repartidos por el mundo, como acompañó a los apóstoles en los primeros tiempos de la evangelización. (Benedicto XVI)

Folleto mensual de Junio 2008

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